
De una metodología a un movimiento
El proyecto, que partía de cero, venía con una intención muy clara: cambiar la manera en la que las empresas entienden la biología femenina y su impacto en el rendimiento, bienestar y crecimiento de los equipos.
“Queremos una marca que se distancie de lo normativo en salud femenina y liderazgo. No es solo una metodología, es una forma de vivir en armonía con una misma y con el mundo que nos rodea”, nos dijo Nuria Liébana cuando aterrizó en MONOBO.
El reto era construir una marca capaz de hablar de ciencia, salud y rendimiento sin caer en los códigos habituales del sector.
Estrategia
Buscando una idea capaz de sostener todo el proyecto, llegamos a Citrus x Limetta: el nombre científico de la lima dulce.
Cuando descubrimos que durante la menopausia el cuerpo femenino es más propenso al daño oxidativo, y que algunos expertos relacionan la vitamina C con una función protectora frente a ese proceso, sentimos una conexión inmediata con el proyecto. Porque eso mismo buscaba el proyecto: convertirse en una barrera protectora capaz de reducir la fricción, el abandono y la invisibilización de muchas mujeres dentro de los equipos.
A partir de esa idea construimos todo el posicionamiento de la marca: un universo donde ciencia, bienestar y entorno laboral conviven desde un lugar más humano y consciente.
Identidad
Nos sumergimos en el mundo microscópico de los cítricos: sus células, sus texturas, sus patrones internos. Trabajamos desde lo pequeño hacia lo grande. Desde dentro hacia fuera.
Escaneando frutas y manipulando sus formas y componentes, creamos texturas y composiciones propias que evocan un universo celular único. Un sistema visual conectado directamente con el significado de la marca.
Comunicación
Por la naturaleza del proyecto, teníamos claro que no podíamos activar la marca desde un lugar complaciente. Había que generar conversación desde el principio. Incomodar un poco, abrir debate y hablar de salud femenina en el entorno laboral sin suavizar el mensaje.
Así dimos con el claim: “Cómo te sientes también es un KPI”.
Una idea que conecta algo de lo que pocas empresas hablan, el bienestar físico y emocional de las mujeres, con aquello que sí miden constantemente; los KPIs. La campaña se construyó a partir de escenas reconocibles del entorno laboral, reinterpretadas para generar tensión, para así provocar una reflexión inmediata.
Trabajamos en el street marketing; salimos a la calle para preguntar abiertamente sobre salud femenina y trabajo. Así obtuvimos conversaciones reales, honestas y a veces incómodas.
Resultados
Ese contenido ayudó a darle credibilidad al proyecto y a construir una marca más humana, cercana y transparente desde el primer día. Porque el objetivo no era solo comunicar, era conseguir que un tema históricamente relegado empezará a ocupar el lugar que merece dentro de las empresas.
+100k visitantes en la plataforma durante la campaña
+130k visualizaciones acumuladas en las piezas de street content
+40% incremento de nuevos seguidores














